Llega al taller, con un fuerte ruido y vibración, un MINI COOPER 1275. Se trata del emblemático icono de los 60 producido por British Motor Company a partir de 1959. Este modelo de doble carburador, venía equipado de origen con suspensión hidráulica Moulton, que le daba gran suavidad de marcha. Un modelo con un gran palmarés de victorias en la espalda. En 1964 el Mini Cooper S ganó el Rally de Montecarlo, pilotado por Paddy Hopkirk con Henry Lindon de copiloto. Posteriormente, lo volvería a ganar en 1965 con Timo Mäkinen y en 1967 con Rauno Aaltonen, entre muchas otras carreras.

Al disponer de un centro de gravedad sumamente bajo, hacía este modelo ideal para hacer curvas a gran velocidad. La distribución ahorradora de espacio con tracción, marcó un antes y un después para muchos fabricantes de automóviles. Este es un vehículo clásico de fácil conducción y gran estabilidad, fácil de aparcar, rápido y de calidad. Sin embargo, a veces, la resistencia del motor hacía que no cumpliera con las expectativas de la prestigiosa marca. El tablier analógico empotrado en el panel de madera de caoba uno de sus  valore y una auténtica preciosidad

INTERVENCIÓN

Lo primero que habrá que hacer para la reparación de este automóvil clásico, es desmontar el motor. De esta manera, podremos comprobar  y valora las partes internas del MINI COOPER 1300 afectadas.

También  se diagnostica el cigüeñal roto. Ante la imposibilidad de poder reparar el motor, adquirimos un bloque y un cigüeñal rectificados. Posteriormente, reconstruimos el vano motor, y lo montamos de nuevo.

La reparación del auto clásico, incluye también el cambio de la suspensión delantera del MINI clásico, modificándola y haciéndola graduable.